La vitamina C es una de las vitaminas que intervienen en el funcionamiento del sistema inmunitario, se necesita para el crecimiento y reparación de tejidos en todas las partes del cuerpo.Durante muchos años, la vitamina C ha sido un remedio popular para el resfriado común.Se utiliza para formar una proteína importante para producir la piel, los ligamentos, etc.ayudando a sanar heridas y formar tejido cicatricial.Asimismo repara y mantiene el cartílago, los huesos y los dientes.El cuerpo no puede producir la vitamina C por sí solo, ni tampoco la almacena, pues al ser hidrosoluble, es eliminada en la orina.Por lo tanto, es importante incluir muchos alimentos que contengan vitamina C en la dieta diaria, o bien suplementarla para lograr los niveles óptimos.En función de su origen podemos clasificar esta vitamina como naturales o sintéticas.Las ventajas de la vitamina C sintética es su bajo precio, sus desventajas son su baja efectividad y los potenciales efectos secundarios que conlleva el consumo de elementos minerales en reemplazo de vegetales.Algunas de las Vitaminas C del mercado, debido a la alta acidez del producto (ácido ascórbico) y su impacto en el estómago durante su ingesta, se presentan como liberación sostenida, que permite ir asimilando por el cuerpo de una manera mas suave a lo largo de un tiempo prolongado, habitualmente 6 u 8 horas, con la ventaja añadida de que está actuando de una manera continuada